Atravesando un paisaje fantasma…
Este post NO tiene nada que ver con la comunicación como tal, pero sí sirve para que vuelque mis impresiones “en caliente”… y no son pensamientos felices que digamos…
Hoy he ido a Sant Carles de la Ràpita (Tarragona) y he ido en coche particular (no había transporte público posible…) (pero sin conducir yo) y, también, sin excesiva prisa y, por lo tanto, gran parte del viaje lo hemos hecho por carretera nacional (N-340)… y el paisaje asusta mucho más que todas las noticias que se puedan leer incluso en los diarios más pesimistas…
Es un recorrido que conozco bien… Hace pocos años - ‘97-’98, quizas, solía conducir a menudo, también bastante pausadamente, por esa misma carretera, por motivos profesionales…
Lo de hoy impresiona… ¡y no porque la prosperidad del nuevo milenio haya cambiado las cosas a mejores! Moles y más moles de estructura cuadricular, construidos y en funcionamiento -en el mejor de los casos- pero muchos, muchísimos, o bien a medio construir (¿qué voy a contar que no sabemos?) y muuuuuchos otros semi-olvidados, abandonados y en-venta-en-alquiler… Naves industriales, casas uni-familiares, casas pareadas y bloques de apartamentos “de alto standing” por un igual… Fachadas a medio pintar, ventanas tapiadas o pintadas, letreros caídos… y detrás sólo adivinas ilusiones perdidas, negocios fracasadas, promesas inclumpidas…
Y si a mediados de agosto las segundas viviendas permanecen cerradas a cal y canto… ¿cuándo están siendo usadas… si lo están? ¿O están todos sus habitantes embarcados en cruceros por el Caribe o tomando copas en Ibiza?
Lo que debe sorprender no es que venga menos turismo… ¡¡¡sino de que venga alguien!!! Sí, quedan rincones preciosos… ¡¡¡pero hay que buscarlos y con lupa!!! Por no haber no se ve ni siquiera simpáticos “garitos” a pie de carretera “para tomar algo” ni, desde luego, pueblos que “piden a gritos” ser visitados aunque sea durante un rato… Y si a esa falta de “encanto” añadimos el hecho que tomarse una Coca-Cola aquí cuesta lo mismo que en cualquier otra parte del Norte de Europa, por ejemplo… ´¿Y el sol? Sí… sus reflejos quedan preciosos reflejándose en la basura y las botellas rotas que siembran los arcenes de la carretera, incluso en los centros urbanos… ¿Es que los alcaldes nunca se apean del coche oficial ni miran por sus cristales tintados?
Nunca antes había entendido TAN bien la frase de “urbanismo salvaje”. Espero que las comisiones por los permisos para urbanizar concedidos aproveche y por mucho tiempo a quien las haya cobrado… ¡y como castigo deberían tener que irse a vivir a una de esas espantosas moles que algunos arquitectos llaman “casas”!
Llegar a mi hogar-dulce-hogar me ha hecho sentirme MUY afortunada … ¡y repentinamente rica en ilusión!
Pregunta: ¿La arquitectura no era un oficio que requería cierta creatividad o es sólo cuestión de técnica? ¿O lo he entendido mal?