Actividad cerebral nocturna
Es curiosa, la mente. La desconecto y sigue currando de lo lindo… Esta noche, entre lluvias y diluvios constantes, he llegado a soñar que estaba viendo un telediario donde conectaban en directo con una redactora que flotaba en un estanque, micro en alto con una mano, explicando que todo estaba inundado y diciendo que “estoy seriamente pensando en volver a ser actriz de teatro en geriátrico”.
Luego me desperté (05h29) porque alguien reclamaba, una y otra vez “¡dáme la cartera!” en un tono de voz bastante “normal”. Aquí la noticia está en el final de la frase, porque ese diálogo -en muchos idiomas- es muy frecuente, pero el decibelio suele ser muy alto, cabreado… a menudo seguido por pasos de correr. En esta ocasión sigo sin saber si era un atracador muy educado o un atracado que había pillado a un atracador muy malo. Es lo que tiene vivir en una calle tan entretenida…