La mayor fortuna…
OK, Dinero, Amor, Salud… todo muy bien… pero, cuando una recibe una llamada como la que acabo colgar sabe que el Real Tesoro de la vida seguramente es la amistad. Porque cuando tienes amigos, de los de verdad, no importa el tiempo, las circunstancias, (la falta de) el dinero, (la falta de) amor y (como en las últimas semanas) (la falta de) salud… Cuando te llaman amigas como Tanya, una de mis primeras amigas desde el año 1975 una nota que la vida SÍ vale la pena, por muchas faltas-de que te puedas imaginar o sufrir o inventar…
La amistad sí, hay que nutrirla, mimarla, abonarla y regarla pero LA Amistad, la auténtica, no sabe de distancias ni de circunstancias ni de tiempo. Una llamada y todo es como ayer, como hace tres días, como hace 33 años… Porque la amistad, con perdón, es probablemente más fuerte que eso de los “lazos sanguíneos” y “la familia es la familia”.
Y, si como hoy, la llamada llega en un momento no demasiado eufórico, todavía te das más cuenta de la ENORME importancia de la amistad auténtica.
Gracias, Tanya, Gracias Laura, Gracias Juani, Gracias Paco Pepe, Gracias Montse, Gracias Javier, Gracias Paco, Gracias Carmen, Gracias Juli … (no sigo, ¡que reventaré el ciberespacio!) y, también, gracias a MUCHOS otros amigos “de verdad” que sois los que me hace querer “seguir tirando” de este carro llamado Mi Vida.
Escribo esto porque tal vez tu también tienes algún Amig@ que se puede alegrar MUCHO oír, simplemente, tu voz… Hay regalos mucho más caros pero pocos tan valiosos como mostrar a alguien que tu Amistad sigue viva….