Los fracasos duelen… y mucho…
Hay gente -y amigos- que piensan que nuestro oficio es “todo-sonrisas” y sí, ¡¡¡nos encanta sonreír!!!, pero incluso en el paraíso de las sonrisas hay fracasos, dolor y palizas (mentales, pero sí, palizas)…
Anoche tuve que explicar a una emisora que la prometida entrevista “en-estudio” no sería posible; que debería ser telefónica… Yo no sé dónde/quién falló y ese no es el motivo de este post pero sí explicar que un “detalle” como este te puede dejar noches y noches en vilo; con taquicardia (sí, de esa que despierta al vecino y hace que tu mano tiemble big-time). Conseguir una entrevista, un minuto, tres líneas, o un trozo de zapping… ¡¡¡ESE es nuestro trabajo!!! Y esa tarea es tan fragil; tan difícil de conseguir… porque somos funambulistas del difícil arte de conseguir que el Portavoz & el Cliente & el Periodista ¡¡¡estén todos contentos!!!
Sí… ¡¡¡a veces es MUY difícil!!! Pero… también… quizás esa forma parte del increible atractivo de ser una jefa de prensa… ¿o no?