La honestidad empieza en casa…

Una de las cosas que reza el código deontológico de relaciones públicas es velar por la integridad y honestidad de las comunicaciones que emitimos para nuestros clientes. Pues bien, Laura y yo hemos tomado una de esas decisiones tan difíciles pero necesarias: Porque nuestra integridad y honestidad no están en venta. Y nuestras clientas Number One somos nosotras mismas. Así que, mal que nos pese, seguiremos nuestro rumbo soltando lastre…

Lo grato de las decisiones de este tipo es que, una vez tomadas, te quedas TAN alivida… :-)

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.