Rutina, dulce rutina
Rutina… ¿Cuántas veces no nos quejamos de lo aburrida que es? Y el trabajo de comunicación es TODO menos rutinario, pero, oh… cuando la NO-Rutina se convierte en LA rutina… cómo se agradece volver a encontrarla.
Tras un año de constantes cambios, aeropuertos, mudanzas, improvisasiones, maletas, adaptaciones… finalmente he logrado dejar mi casa “como una casa” (un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio… más o menos)… Y ahora es cuando puedo volver a aquella dulzura de levantarme a las 06h, desayunar con calma, entrenar una horita -o salir a remar- y luego “tirar millas”… ¡¡¡Cuánto me gusta SÍ ser una chica aburrida y rutinaria… a ratos!!!